miércoles, 5 de febrero de 2020

Platja de Palma: una zona insegura para los residentes, pero segura para el turismo senior

La tesis doctoral de Miquel Quetglas Morey investiga las diferencias en la percepción de la seguridad que tienen los turistas senior y los residentes en esta zona turística.
Redacción EM 

La Platja de Palma es un destino turístico de sol y playa en proceso de transformación. Su imagen se está viendo afectada por actividades ilícitas y comportamientos incívicos, al tiempo que aumenta la demanda de seguridad y de presencia policial por parte de los residentes.

La tesis doctoral de Miquel Quetglas Morey, defendida en la  Universitat de les Illes Balears, investiga la percepción de la seguridad que tiene el turismo senior como elemento de desestacionalización de la Platja de Palma. También estudia la percepción de los residentes y el impacto del programa de prevención cognitivo conductual anticipativo llevado a cabo por la Policía Local de Palma entre los turistas seniors.

La investigación explora la percepción que los turistas senior tienen de la seguridad desde Can Pastilla hasta el puente de los Jueus, en contraposición a la de la población residente. El marco teórico de la investigación sigue tres ejes: las teorías criminológicas basadas en la prevención situacional y las técnicas comunitarias; la construcción social de la imagen del destino turístico como resultado de su evolución territorial y socioeconómica; y la política pública en materia de seguridad ciudadana y el papel de la Policía Local de Palma como instrumento de la intervención social comunitaria para la gobernabilidad.

Para ello, se realizaron 1.334 cuestionarios en dos encuestas. En la primera, contestaron 651 personas (412 turistas senior y 239 residentes)  aleatorias en la zona de estudio, y otra, que completaron de manera voluntaria 683 turistas senior que asistieron a las charlas sobre seguridad impartidas por la Policía Local en los años 2016 y 2017.

Los resultados proporcionan información sobre la victimización directa e indirecta de los turistas senior y los residentes; su valoración de la seguridad percibida, la localización de los focos de criminalidad y las causas que originan estas percepciones.

La investigación de Quetglas demuestra que los residentes de la Platja de Palma tienen una percepción de inseguridad, especialmente localizada en el arenal, que tiene su origen en causas diferentes. El deterioro ambiental, el ruido, las peleas y los conflictos vecinales por actos incívicos, la diversidad étnica, además de la falta de servicios y equipamientos públicos y la presencia en verano de grupos de turistas que alteran el orden público, son en la base de esta pérdida de calidad de vida y de incremento de la inseguridad percibida.

Sin embargo, ante la visión negativa de los residentes, la investigación demuestra que el turismo senior percibe la Platja de Palma como un destino muy seguro, y que lo valora con un notable alto. La zona que genera más inseguridad entre los turistas senior se debe a la presencia de determinados grupos que practican el juego de trilero (un tipo de estafa) y la venta ambulante, principalmente.

Ahora bien, el investigador señala que la percepción de la seguridad del turismo senior está condicionada por la época del año. Los turistas senior no van en verano, que es la época en que se producen la mayoría de los incidentes. Además, el turismo senior lleva a cabo sus actividades de día. Todo ello determina que su nivel de exposición al riesgo sea bajo y, por tanto, los condiciona la percepción favorable sobre la seguridad en la localidad.

A modo de conclusión, Quetglas plantea que en la Platja de Palma, la gobernanza en materia de seguridad debería ser definida en un documento técnico negociado, así como las estrategias y los objetivos previstos de acuerdo con las demandas, y la capacidad de respuesta de las administraciones implicadas.

El turismo senior y los residentes consideran que la Policía Local de Palma es un elemento clave de la política pública de seguridad y reclaman que esté presente como elemento de control y de regulación de la convivencia.

Finalmente, el investigador comprueba que hay un grupo de empresas de alojamiento, ocio y servicios que atrae un tipo de turismo de muy baja calidad, que ampara el desarrollo de un plan informal, no reglado y sin el control público necesario en el que se mueven las actividades ilícitas y grupos organizados, que se benefician de la presencia del turismo de masas en temporada alta.


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